TAL PARA CUAL
|
|
Tal para cual |
Jorge Palmieri /elPeriódico
Creo que es injusto satanizar y calificar de “asesinos” y “delincuentes” a los compatriotas que integraron las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) durante el conflicto armado para defenderse del ejército irregular guerrillero que combatía a los gobiernos que se sucedieron esos años. En primer lugar porque, aunque se suponía que eran voluntarios, los miembros de las PAC no tuvieron otra opción para no ser identificados como subversivos o colaboradores de estos y sufrir las consecuencias de parte del ejército regular. Y en segundo lugar porque las PAC fueron organizadas por los militares que estaban al mando del país para que se enfrentaran a los guerrilleros. Cuando no eran los soldados, eran los guerrilleros quienes acosaban todo el tiempo a los campesinos.
Y quienes habitaban las zonas donde había lucha armada se vieron en la necesidad de escoger entre servir a los primeros o servir a los segundos. No había otra. Cuando estaban con los guerrilleros se exponían a las represalias del gobierno y cuando estaban con el gobierno se exponían a las represalias de los guerrilleros. ¡No había otra opción! O se jugaban la vida a favor de unos o se la jugaban a favor de los otros. Ambos fueron despiadados con sus enemigos. Eran tal para cual. Tanto los guerrilleros como los miembros de las PAC mataban a quienes no colaboraban. Lo que pasa es que hay algunos a quienes les habría gustado que los comunistas ganaran la sanguinaria y estéril guerra fratricida, y no el Ejército. Hay unos que en aquellos días todavía se meaban y se zurraban en sus pañales, pero simpatizan con la subversión inspirada, indoctrinada, entrenada y subvencionada por el gobierno comunista de Cuba, y por eso satanizan a las PAC.
Al firmar los Acuerdos de Paz, quienes lucharon del lado de la subversión recibieron alguna compensación, pero quienes lucharon al lado de los gobiernos establecidos no recibieron ni las gracias. Ni siquiera de parte del sector más adinerado que era el que más tenía qué perder. Y fueron numerosos los miembros de las PAC que perdieron la vida o quedaron lisiados. Por eso se organizaron para venir a la capital a manifestar su descontento y exigir al gobierno una compensación económica. A lo cual tienen tanto o más derecho que quienes fueron guerrilleros. Pero aunque han recibido muchas promesas, tengo entendido que hasta el momento no han recibido ni un centavo de quienes hoy gozan del poder gracias a que las PAC no dejaron ganar la guerra a los subversivos. Es tan peligroso que el general Efraín Ríos Montt haya traído gente a la capital el “jueves negro” y el “viernes de luto” para marchar amenazadoramente por las calles, quemar llantas, romper vidrios y pintarrajear las paredes, como que la traiga el presidente Óscar Berger para apoyar a
